Sunday, January 27, 2013
Es hora de desglobalizar y relocalizar
Viendo la lista de países con mayor índice de felicidad en el 2012, me da por pensar 2 cosas:
1) Los criterios usados para definir numéricamente "felicidad" están poco claros y/o son ambiguos, cuanto menos.
2) La mayoría de países en la cabeza de la lista son pequeños, geográfica y/o poblacionalmente. Empiezo a sospechar que para que una democracia sea efectiva es necesario que el poder esté físicamente cercano, de lo contrario se acaba convirtiendo en un abstracto inalcanzable e intocable. Entidades enormes tipo Rusia, China, EEUU, Europa, etc., hacen muy difícil la transposición de la opinión y los problemas de los ciudadanos a los dirigentes. Es más fácil ir a protestar a la sede gubernamental de tu comunidad-provincia que a la capital del país, y si la distancia es ya de miles de kilómetros, casi imposible. Es hora de empezar a desglobalizar y relocalizar...
Sunday, October 28, 2012
The Working Dead
Hong Kong es una ciudad de muertos vivientes: vivos por fuera y muertos por dentro.
Morirse por dentro es un proceso triste, gradual, silencioso. Todo se va tiñendo de gris poco a poco, los colores destiñen y los ojos se cubren de legañas. La ceguera inducida es uno de los síntomas últimos de esta muerte parsimoniosa.
El gobierno, en prevención de un exceso de cadáveres móviles, ha construido nichos-oficina que hagan las veces de cementerio para todos sus muertos. "Muertos, sí"-se oyó decir a algún ministro-"pero bien cuidados y limpios".
Morirse por dentro es un proceso triste, gradual, silencioso. Todo se va tiñendo de gris poco a poco, los colores destiñen y los ojos se cubren de legañas. La ceguera inducida es uno de los síntomas últimos de esta muerte parsimoniosa.
El gobierno, en prevención de un exceso de cadáveres móviles, ha construido nichos-oficina que hagan las veces de cementerio para todos sus muertos. "Muertos, sí"-se oyó decir a algún ministro-"pero bien cuidados y limpios".
Monday, August 20, 2012
La velocidad frívola del viaje
El sentido trascendente del viaje se ha perdido con la aparición de la aviación de alta velocidad y altura y largas distancias. Antes, al viajar se atravesaban países, ciudades y paisajes, se transcurría por caminos y se tenía conciencia de las distancias y las evoluciones del viaje; ahora, basta con subirse a un avión enorme y desconectarse del mundo por unas cuantas horas para bajarse en el otro extremo del planeta. El mundo ha dejado de ser una sucesión encadenada de lugares, interconectados en una progresión asimilable por nuestros sentidos, para convertirse en un millón de "cajas" aisladas e independientes, banderines en un mapa virtual que ni siquiera existe.
Quizá por eso prefiero viajar en tren o automóvil a hacerlo en avión.
Quizá por eso prefiero viajar en tren o automóvil a hacerlo en avión.
Tuesday, June 12, 2012
Sunday, September 25, 2011
El Poder
El Poder no es un edificio lleno de buenas personas y ciudadanos ejemplares, sino un nido de víboras insaciables dispuestas a devorar todo lo que esté a su alcance.
Friday, September 16, 2011
Rascacielos y cucarachas
Caminando por las calles de Hong Kong uno se encuentra con la siguiente paradoja: al levantar la vista gigantescos, desproporcionados edificios nos producen dolor en el cuello cuando intentamos buscar un cielo intuido más allá de estas torres de cemento y cristal; al bajar la vista, pequeños insectos caóticos se cruzan en nuestro camino, cucarachas que buscan rincones oscuros y húmedos desde los que vigilar nuestro frenesí productor de desperdicios. Atrapados entre ambos mundos, el inframundo y un cielo imposible de ver, vagamos perplejos de día en día, de estación en estación. Somos el ángulo en el que convergen los dos resultados de la vida moderna: rascacielos y cucarachas.
13-09-2011
13-09-2011
Sunday, December 5, 2010
Praga, diciembre de 2010
El gran blanco alucinado, el ampo, la fascinación del vacío... El reflejo de la nada en los enormes espacios entre edificios de los años del comunismo abre haces de luz extraños que parecen hablarnos de un mundo primitivo, extraño, cálido pese a su esterilidad. Qué diferencia tan grande con el escenario de cuento infantil que se despliega en el centro de la ciudad. Praga nos mira con ojos turquesa rodeados de negro y blanco. Es la belleza impúdica de lo que concede la naturaleza.
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